El hormigón armado deriva de la interacción entre dos elementos, acero y hormigón, de naturalezas completamente distintas pero complementarias. El correcto funcionamiento de dicha dualidad, precisa del buen estado de salud de ambas partes, ya que, en caso de degradación de una de ellas, el fenómeno patológico podría actuar como catalizador de la ruina delotro material.
Como ya es sabido, los morteros de reparación son productos fácilmente proyectables, que debido a su tixotropía, alta resistencia mecánica, gran adherencia y durabilidad, se pueden emplear en distintos espesores. Su utilización más frecuente es en la reparación de estructuras de hormigón que han sufrido daños graves o medios y han sufrido degradaciones importantes.
Compatibilidad del mortero con el soporte
Es el criterio más importante, ya que el mortero de reparación sustituye a una parte del hormigón dañado y debe realizar su función original. Es evidente entonces que la compatibilidad entre el soporte de hormigón y el mortero debe ser analizado con detenimiento: Esta compatibilidad se relacionará desde cuatro puntos de vista:
- Compatibilidad química. (Contenido de cloruros, resistencia a sulfatos).
- Compatibilidad electroquímica. (Absorción capilar, resistencia a la carbonatación y resistividad).
- Compatibilidad dimensional. (Módulo de elasticidad, retracción compensada, adherencia, expansión térmica).
- Compatibilidad constructiva. (Consistencia, tiempo de trabajabilidad, velocidad de desarrollo de resistencias).
De todo lo anterior se concluye que el hormigón debe repararse con productos lo más similares posible en cuanto a comportamiento tanto en la fase de endurecimiento como una vez endurecidos. Además se deben incluir aspectos relacionados con la compatibilidad constructiva que influirán en la decisión final de la elección del producto.
Copsa se ha ajustado a la norma UNE EN 1504-3 relativa a los morteros estructurales y no estructurales lanzando una nueva gama de morteros de reparación que cumplen todas las características detalladas en la mencionada norma y que van a clasificar los morteros de reparación en distintas categorías:

Esta norma será de obligado cumplimiento a partir del 1 de Enero 2009 con el desarrollo de las correspondientes marcas de calidad. COPSA se ha anticipado a la entrada en vigor del reglamento y ha diseñado los morteros Copsatec, los cuales detallamos a continuación:
COPSATEC 300: TIPO R3. Es un producto monocomponente, formulado a base de ligantes inorgánicos, fibras, áridos seleccionados, aditivos y polímeros que incorpora los últimos avances nanotecnológicos en química para morteros de naturaleza hidráulica. Su alta trabajabilidad y ligereza, combinadas con su gran resistencia, permiten reparaciones sencillas y rápidas en un amplio rango de espesores. Ello permite rendimientos superiores a los aportados por morteros de reparación tradicionales.
Campo de aplicación: reparación de piezas prefabricadas de hormigón arquitectónico o estructural, fachadas de edificios, regeneración de daños en vigas o pilares, reparación o recrecido de muros de hormigón, reconstrucción de cornisas, molduras y cantos de forjados.
COPSATEC 500 TIPO R4. Su gran resistencia mecánica, resistencia a sulfatos y carbonatación, elevado módulo y retracción compensada lo convierten en el mortero idóneo para la gran rehabilitación estructural en industria, edificación y obra civil.
Campo de aplicación: reparación estructural de obra civil, industria y edificación, estructuras marinas, estructuras enterradas, canales, colectores, túneles bajo condiciones agresivas y reparación o recrecido de muros de hormigón.
COPSATEC 200 TIPO R2. Su gran tixotropía, finura de acabado y alta trabajabilidad permiten una rápida y sencilla puesta en obra en muy distintas condiciones de trabajo, desde enlucidos cosméticos hasta regenerados de gran espesor en paredes y techos.
Campo de aplicación: reparación de piezas prefabricadas de hormigón, enlucidos de poco espesor, revestimientos externos de edificios, muros, paredes de hormigón visto, fachadas de edificios, regularización de superficies reparadas con morteros COPSATEC o PREREPAR, reparación y repefilado de superficies de hormigón arquitectónico, reconstrucción de cornisas, molduras y cantos de forjados.
COPSATEC 210 TIPO R2. Mortero polivalente de fraguado rápido y alta trabajabilidad para perfilado y reparación no estructural.
Campo de aplicación: reparación de piezas prefabricadas de hormigón, enlucidos de poco espesor, revestimientos externos de edificios, muros, y paredes de hormigón visto, fachadas de edificios, regularización de superficies reparadas con morteros COPSATEC o PREREPAR, reparación y reperfilado de superficies de hormigón arquitectónico, reconstrucción de cornisas, molduras y cantos de forjados.
Algunas obras de espacial relevancia en las que se ha utilizado este tipo de morteros de reparación de COPSA:
- Acueductos Canal de Monegros y canal de Caspe con ACS (Zaragoza y Huesca).
- Edificio BBV con Necso y edificio INSS con Prasa (Madrid).
- Estadio Santiago Bernabeu (Madrid).
- Red de túneles de la M-30 (Madrid).
- Central nuclear Santa Mª.de Garoña (Burgos).
- Estación de metro de Sta. Apolonia (Lisboa) con Ferrovial-Agromán.
- Viaductos de Ermesinde en Oporto (Portugal).
- Central nuclear de Cofrentes (Valencia).
- Palacio de Congreso de los diputados.
- Polideportivo Miguel Ángel Blanco (País Vasco).
Y muchas obras más...
|